Tamaño de texto normalTamaño del texto medianoTamaño del texto Grande www.webrelatos.com
Recomendar Relato Añadir Comentario Descargar
    2 votos
    2 visitas
     3 comentarios
    Relatos de Ficción
    Cuentos
    07-08-2012
    Ranking 3
 

 

 
      Relatos de Terror
      Historias de Terror
      Relatos eroticos
      Chat terrorífico
      Juegos adultos
      Cientos de juegos
      Fondos de terror
      Videos de fantasmas
      Profecías Profetas
      Paelleros Paellas
      Perfumes Originales
      Comprar Naranjas
      Tu web aquí

Inocente Elegido Escrito por Gorka Calderón

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Meneame Compartir en Digg Compartir en Google Compartir en Yahoo Compartir en Technorati Compartir en Barrapunto Compartir en Windows Live Compartir en Ask Compartir en StumbleUpon Compartir en Squidoo Compartir en Slashdot Compartir en Newsvine Compartir en BlinkList Compartir en Dzone Compartir en Shoutwire Compartir en Faves Compartir en Simpy Compartir en Diigo

Título del relato de ficcion: Inocente Elegido.
Este relato corto ha sido escrito por: Gorka Calderón




CAPITULO I: Un destino imprevisto

Acabo de salir del metro rumbo hacia una entrevista de trabajo en pleno centro de la ciudad de Barcelona, tras una intensa y agotadora caminata, consigo llegar al citado lugar, se trataba de un enorme edificio comercial todo lleno de enormes cristaleras de color azulado. Ciento doce metros debajo de su azotea me encuentro yo, el joven Carles Ferrer, más conocido como “Carfe”en el pueblo barcelonés de Gava donde residía.
En ese momento vestía muy elegante de traje azul marino, corbata azul más oscura y unos zapatos negros bien brillantes, lo justo para una larga e interesante entrevista de trabajo. Frente a mi una enorme puerta doble de cristal y marco de mármol, veía como segundos mas tarde lo atravesaba yo para acceder al susodicho edificio.
Ya dentro del enorme edificio, lo primero que tope tras dos o tres pasos fue un largo mostrador de madera oscura y barra de claro y verde mármol, en cuyo centro se podía ver una i dibujada en negro, cuyo significado no podía ser otro mas que el de información.
Sobre la larga encimera pude ver a un equipo informático de última generación con monitor de plasma y teclado y ratón inalámbricos; al lado del mismo también pude ver una enorme hoja toda llena de letras y números.
Tras el mostrador, una rubia y apuesta joven uniformada de negro, atendería segundos más tarde a mi solicitada información.
¡Buenos días señor!, ¿en que puedo ayudarle?.
¡Buenos días!, me gustaría saber donde puedo situar en el segundo piso, el departamento B 6, es para un asuntillo de trabajo.
OK, ¿me podría decir de que es el trabajo o el nombre de la empresa?.
Si, como no, el nombre de la empresa es “LIMPIEZAS EDGAR”.
OK, si, mire, a mi lado derecho tiene un ascensor o unas escaleras para llegar al segundo piso, una vez allí, entrara en un enorme pasillo de color azul con tonos grises, pues bien, atraviéselo hasta el fondo y una vez allí gire a su derecha, ese es el departamento, para mas información, en el lado superior de la puerta de entrada podrá observar una placa de aluminio con una escritura con la palabra B 6. Eso es todo.
¡Muchas gracias señorita!.
¡A usted señor!.
Una vez haber despejado las dudas, me dirijo sin pensármelo dos veces hacia las escaleras y comienzo a subir hasta el segundo piso, una vez allí y como la señorita de información me comento, atravieso el pequeño pasillo azulado y giro a la derecha, allí me topo justo con el departamento que andaba buscando.
Al lado derecho e la puerta del citado departamento veo un timbre de aviso, el cual no dudo un segundo en activarlo para que me abran la puerta.
Me acaban de abrir la puerta y tras ella un enorme y algo obeso señor me mira muy atento y empieza a conversar conmigo un ratillo, me pareció algo raro, pero en fin, el señor y yo mantuvimos la ya dicha conversación.
¡Buenos días chico!, ¿viene por la oferta de empleo?.
¡Si!, eso es, la de “LIMPIEZAS EDGAR”.
Bien, ¿de donde viene usted?.
Del barrio de Gavá, ¿lo conoce?.
Si, ¡como no! , responde el gigante señor con una leve sonrisa.
Y bien, ¿puedo entrar?.
Si, un momento.
El obeso señor, de repente se gira y se encamina pasillo adelante por una inmensa oficina, dejándome por unos instantes en mitad de la puerta y con la misma ya abierta del todo.
¿A dónde abra ido ese enorme señor?, me preguntaba en ese momento.
Pasados unos minutos de espera, aquel gigante y obeso señor vuelve y alzando su mano izquierda con un guiño en el ojo, me va señalando que ya puedo entrar.
Adelante chico, ¡suerte!
Tras atravesar aquella puerta, el hombre cierra la misma algo brusca, dejándome en mitad de aquella oficina tan grande y toda llena de mesas con equipos informáticos de todo tipo.
Sin pensárselo dos veces, un hombre enano de camisa floreada y pantalones vaqueros se me acerca.
¡Acompáñeme por favor!, me dice el hombrecillo en ese momento.
Tras decirme aquello, fui siguiendo a aquel hombre bajito tras sus espaldas y junto a el, atravesando múltiples zonas de trabajo, acabamos llegando a una gran puerta de oscura madera. El hombrecillo golpea la gran puerta con su mano derecha empuñada.
¡Adelante!, resuena una voz de dentro de la habitación que cerraba por momentos esa gran puerta.
El enano tras la rotunda voz escuchada por ambos, abre la enorme puerta, entrando después los dos a un gran despacho lleno de cuadros de tipo antiguos y paredes paneleadas de madera con el techo verdoso todo lleno de luces alógenas y suelo parqueado.
En frente de los dos, dos sillas nos situarían después junto a un enorme despacho, en el cual y tras el un gran hombre delgado y rubio nos esperaba algo alegre.
¡Adelante, siéntese!, dijo el hombre rubio con una gran sonrisa y voz algo suave.
Tras sentarme frente a aquel hombre, el hombrecillo también se sienta al lado mió, comenzando yo, una conversación con el hombre rubio, siendo esta más tarde algo misteriosa y sospechosa para mí.
¡Buenos días!.
¡Buenos días señor!, respondo yo después al hombre rubio.
Dígame su nombre……….
Si, me llamo Carles Ferrer, me puede llamar “Carfe” si así lo desea.
Bien, te llamare Carfe. Mi nombre es Edgar.
De repente el hombrecillo interrumpe la conversación con una gran sonrisa.
¡Edgar, je, je, je, je!.
¡Cállate Pedro !, contesta el rubio Edgar muy serio y con voz fuerte al ya conocido hombrecillo de nombre Pedro.
Tras la pequeña interrupción de Pedro, Edgar y yo, seguimos charlando en aquel despacho tranquilamente.
Bien Carfe, como te comentaba, mi nombre es Edgar pero soy más conocido como el Doctor Fantasma, ya le explico.
¡No entiendo señor!, respondo algo intrigado y dudoso.
Te explico, el mote no es ni más ni menos que es ando en todos los sitios y nunca me ven, aparte de eso, esta, mi organización, somos todos fantasmicos, je, je, je. Excepto algún imvécil que siempre mete la pata ,¿verdad Pedro?.
¡Si señor, verdad!, responde Pedro algo cabizbajo.
Prosigo, mire señor Carfe, le explicare un poquillo como va el rollo de nuestra organización.
Para empezar, nuestra organización tiene el nombre pirata de LIMPIEZAS EDGAR, en verdad nos llamamos O.S.E, me dirás, ¿qué quiere decir?.
¡Pues……., si!
¡Bien!, te explico, Organización Secreta Edgar, O.S.E. Te comento un poco, aquí somos todo un bloque, esta es nuestra sede, en un mes o menos nos desplazaremos a otros países en todo el mundo. En todo el planeta disponemos de mucha gente trabajando para nosotros, Brasil, Argentina, Miami, Las Vegas, Madrid, Londres, Japón…., etc.
Multitud de países por lo visto.
¡Eso es chico!. Nuestro trabajo es muy sencillo, engañar a pobres inocentes como tu de la forma que sea, llevándonos todos sus objetos y dinero en general, objetos valiosos, claro esta.
¡Pero eso no es justo!, respondo muy cabreado y lleno de indignación interrumpiendo de repente.
¡Tranquilo chico!, si tu no lo deseas no tienes por que aceptar todo esto, eso si, te comentaremos algo mas, ¿verdad Pedro?, coméntale al chico Pedro.
El que acepta nuestro trabajo suele ser muy valiente y sobretodo muy necesitado de trabajo y buenas ganancias, je, je, je, si, como lo oye, algunos dicen que es peligroso, otros ni lo dicen y se la juegan, estos últimos suelen dar buenas promesas de futuro y acaban siendo nuestros héroes. Le comentare algo más, si usted aceptase nuestro trabajo, comenzaría vigilando zonas durante varios días en distintos sitios cerca de esta zona, sobretodo polígonos y afueras de Barcelona, seria pan comido y pocos esfuerzos. El dinero en viajes te lo pagamos y cobrarías como medio millón de las antiguas pesetas para comenzar, eso al mes, si eres muy sigiloso y lo bordas, te ascenderíamos de inmediato y el resto te lo podrías imaginar, mas sueldo, menos trabajo. Si a esto lo quieres llamar mafia, llámalo, pero eso si, nunca nos delates. El otro día nos llamaste y tenemos todos tus datos almacenados, es decir, DNI., si tienes carné, etc.…, ¿te acuerdas verdad?.
Si, claro, ¡mierda!, respondo muy cabreado pero indeciso también.
¡Tranquilízate y piensa chico!, esto parece una trampa para ti, pero no lo será si de aquí afuera en la calle no comentas nada ahora y nunca. Si comentas algo fuera, es decir, si nos delatas, tomaremos medidas al respecto en tu entorno, tu casa o tu coche. Si en cambio te relajas, lo piensas y decides formar parte de todo esto, nosotros te recibiremos con las puertas abiertas, tu mismo, esto es todo y esta es nuestra tarjeta de contacto (me muestra una tarjeta roja de letras en negro con una dirección y teléfono de contacto).
Esta bien, no pasara nada, respondo ya mas relajado pero aún confuso.
¡OK chico!.
Tras la conversación mafiosa de Pedro, este coge, se levanta de su aposento y mediante un giro, se encamina muy despacio hacia la puerta de salida del despacho.
¡Adiós Pedro, hasta luego!, le despide Edgar desde su despacho todo espatarrado en su silla rotatoria.
¡Chao chicos!
El rubio Edgar prosigue una pequeña conversación después conmigo.
Y bien Carfe, ¿que te parece todo esto?.
La verdad……….., estoy muy confuso.
Te comprendo chico, yo lo estaría, de hecho lo estuve en su día, je, je, je, ahora aquí, el jefe de todos y multimillonario.
Si bien acepta este trabajo, haría cosas muy sucias, no seguiría en paro y menos soñando con un pequeño futuro. Si lo cojo lo contrario, pero me juego la vida, ¿verdad?.
Si eres hábil, astuto y de sangre fría no seria un problema, eso si, si de lo contrario no te denominas así, déjalo chico, no te la juegues.
Todas las mafias funcionan así, es lo que hay.
A pesar de todo seria mal persona y no iría con mis principios.
Yo en su día tampoco lo fui y de antes era muy buena persona, hasta que ví como mi vida corría y el dinero era un sueño, el trabajo también, no encontré nunca nada bueno, así que yo también me hice malo y me decidí a cambiar todo, ahora aquí, desde la élite.
Es que es todo tan lioso……..
¡Ya lo se chico!, se lo que piensas, pero es lo que hay, si quieres estate unos días pensándotelo bien y si te decides ya sabes.
así lo haré, callare y pensaré.
¡Efectivamente!, eso es. Bueno chico, esto es todo, te acompaño hasta la salida.
¡OK, gracias!
Tras la charla, Edgar me acompaña hasta la misma salida del departamento y ya en la puerta de entrada se despide de mí.
¡Bueno chico, suerte!.
¡OK, bueno.., chao!
Al salir de aquel pirata apartamento, me encamine pasillo adelante y tome el ascensor para después bajar hasta la planta baja, una vez allí, salí de aquel edificio tal y como entre al mismo por la puerta de cristal.
Después de salir el enorme edificio, cogi y cruce de acera y me encamine varios metros adelante hasta llegar a una estación de metro para volver a casa. Al llegar a la boca de metro, baje sus numerosas escaleras y ya en el andén, saque dinero de mi bolsillo derecho y pague mi billete de ida a casa en una máquina de billetes del mismo andén, pase por una barrera algo vigilada y me encamine a un banco cerca del mismo anden para esperar al metro.
Ya dentro y sentado en el metro que me conduciría a casa fui pensando tranquilamente en la propuesta de Edgar o el Doctor Fantasma y una vez y otra mirando el papelito de contacto de su organización, por momentos pensaba decidirme a llamarle y aceptar sus maléficas pero ricas propuestas de trabajo mafioso.
En el metro de repente oigo un “dig dong” seguido de una frase que decía así; PROXIMA PARADA, GABA, sin duda alguna era mi parada, así que me levante del asiento y apoyado en una barra vertical del metro espere hasta que se detuviese para salir del mismo y encaminarme hasta casa.
Llego a las puertas de mi casa, en un pequeño piso de ladrillo visto situado en el ya sobre mencionado barrio de Gaba. Son las 13:40 horas y es la hora de hacerme la comida, así que entro en casa, voy a mi habitación y me cambio de ropa, me pongo unos pantalones cortos ya que estaba en pleno mes de Agosto y soportando unas calurosas temperaturas. Por último me calzo unas chanclas y me pongo una camiseta blanca de mangas cortas, tras vestirme de nuevo, me voy a mi cocina para preparar la comida cuando de repente…..”RIIIIIIIIING, RIIIIIIIIIIIING”, suena el teléfono de casa, lo cojo y escucho lo que me comentan.
Buenas tardes señor Carles, soy el casero y le informo que aún debe la cifra de setenta y cinco euros del mes pasado, si en un mes no recibo dicha cantidad de dinero, me temo que tendré que expulsarle de la casa, lo siento pero son las normas. ¡Adiós!.
Tras aquel comentario lo que yo sentía era un temor intenso y una rabia descomunal, no tenia apenas dinero para pagar el próximo mes de alquiler y aún debía algo del anterior mes, estaba en bancarrota y seguía buscando un trabajo que nunca llegaba. Sin pensármelo dos veces y en un arrebato incontrolado e nervios y locura, me deje llevar por los consejos que el Doctor Fantasma me dio y sin mas cogi mi móvil de una mesita a ala entrada de casa y lo llame, estaba decidido a formar parte de una gran mafia y también a arriesgar mi vida por completo, pero sabia lo que hacia y era consciente de ello, así que sin mas marque el número de la tarjeta que me dio Pedro y llame al departamento de su organización.
Tras dos sonidos largos de comunicación en la red telefónica, alguien se puso al teléfono, era una voz muy dulce, algo así como la voz de una jovencita venezolana.
O.S.E.,¿en que puedo servirle?.
Si, mire, podría ponerme en contacto con el señor Edgar o tal vez con Pedro.
En estos momentos Pedro y Edgar han viajado de urgencia a Madrid.
Bueno, pues……………
Esta bien, ¿qué quería?.
Es que necesitaba el trabajo que me ofrecieron ambos esta misma mañana y quería el mismo urgentemente, lo necesito.
¿Esta usted seguro de ello?
¡Completamente señorita!
OK, un momentito, te pongo con mi compañera Isabel, ella te tomara los datos y te citara para comenzar a colaborar, ¿OK?.
¡Esta bien!
Seguidamente en el teléfono comienza a sonar una música clásica, concretamente, La Traviata de Verdi.
Al cabo de 1 minuto más o menos, supuestamente la señorita Isabel se pone en contacto conmigo.
¡Hola señor, buenas tardes!, quería trabajar para nosotros, ¿verdad?.
¡Si, eso es!.
OK, nombre y número de DNI.
Carles Ferrer, el número el 25489307 ralla L de Logroño.
OK, un momento.
Pasan unos 3 segundos de impaciencia y tensión por mi parte.
Ya esta, le localice, mañana comenzaría en el polígono industrial “Los Trabajadors”, ¿lo conoce?.
No. La verdad que no y eso que me he pateado bastantes por Barcelona.
Esta bien, pues no se preocupe, usted vive en el 13 de Gaba, ¿cierto?.
¡Cierto!
Pues bien, mañana a las 12:00 horas estate en tu portal, intenta vestir de calle, es decir con normalidad, nos pasaremos por allí con un Ferrari Maznarello de color negro y para mas datos, tiene los cristales tintados, imposible dudar.
¡Imposible!, ya lo creo.
Estate puntual, incluso minutos antes, si en un minuto no te vemos desaparecemos, si que estate muy atento.
Otra cosa y no te asustes, en cuanto nos veas nada de saludos ni tonterías al respecto, mucho menos palabras, calladito te acercas como si fuese lo mas normal del mundo y te abrimos las puertas, encontraras como compañero de viaje al señor Roberto, viste de traje negro y gafas oscuras, es nuestro segundo padre, ya sabrás el por que. Entras y nos vamos, otra cosa, a Roberto ni una palabra, el es el que habla, ¿OK?.
Esta bien.
Pues eso es todo, que tengas mucha suerte y bienvenido a la corporación. ¡Chao!.
¡Chao señorita!
En ese mismo instante el teléfono se corta y no hay paso atrás, mi cuerpo esta tembloroso pero se me pasaría por completo a lo largo del día.












Son las 11:55 horas del día siguiente, el día no es muy bueno y amanece algo nubloso. Me encuentro justo delante del pequeño portal del piso donde residía, el Ferrari estaría por llegar dentro de poco y yo me encontraba muy nervioso, en parte nunca me había pasado nada parecido y tan serio, así que me sentía algo heroico.
De repente se oye un ruido potentísimo y estrondoroso, a mi derecha y por la calzada veo venir el Ferrari que me comunicaron. En 2 segundos y visto de lejos, el bólido se planta delante de mi y tras su parada, camino hacia el con mucha precaución y sigilo.
Al llegar al deportivo, su puerta izquierda se abre para que yo me introduzca en el, de ese mismo modo yo me meto en el mismo y me siento en sus asientos traseros.
Como ya me comentaron, allí me encontré de traje al señor Roberto, este iba muy serio y algo rígido siempre mirando de frente. En frente nuestro, no se puede ver más que un panel con una ventanilla en su centro, la cual da vista al piloto y copiloto del deportivo.
El bólido se pone en movimiento y tras un acelerón que me pega prácticamente al asiento trasero, va rodando muy veloz carretera adelante con destino hacia el polígono industrial.
Pasados 5 minutos de viaje, el señor Roberto se gira y mirándome fijamente, comienza a charlar conmigo.
¡Hola Carfe!.
¡Hola señor Roberto!.
Por favor, llámeme Rob.
¡OK!, disculpe señor Rob.
No pasa nada chico.
Escúchame muy atento.
Dime señor Rob.
Te comento tu trabajo de hoy, es fácil, escucha, no lo suelo repetir.
No se preocupe, ¡dígame!.
Iras al pabellón C – 8 y preguntaras por un tal Iker alias “Macafi”, el se acercara a ti y te encomendará una zona e vigilancia con sus horarios marcados, es fácil, cuando termines nos llamas, toma este número de móvil, anota.
Dime Rob
Je, je, je, si, 435768593, preguntas por Beatriz, ella te citara para el próximo trabajo, ¿OK?.
Esta bien, un momento, lo voy a anotar (en ese momento cojo mi móvil y anoto el contacto dado por Roberto).
Ya esta Rob.
Ya esta Carfe, ya hemos llegado, lo dicho y atento.
así será Rob.
En ese mismo momento el bólido se vuelve a detener y vuelve abrir su puerta izquierda, es la hora de buscar el pabellón mencionado por Roberto.
Bueno chico, ¡suerte!.
¡Gracias Rob!
Salgo del coche y justo delante mió veo multitud de pabellones industriales de fachadas metálicas.
Los pabellones parecen estar situados por calles bastante largas y todas paralelas entre si, así que tras avanzar cruzando lo que quedaba de calzada y llegar a una gigantesca acera, me adentro en una zona donde encuentro una cabina de vigilancia y justo al lado una calzada con aceras que conduce justo a una gran calle central rodeada de los propios pabellones mencionados, a sus alrededores el lugar se encuentra bajo una larga verja metálica que valla toda la zona industrial.
Me acerco hacia la entrada cuando de repente un guardia de vigilancia local sale de la cabina mencionada y se dirige hacia mí.
¡Perdone un segundo!, ¿su nombre?.
¿Lo necesita realmente?.
¡Por supuesto!.
Bueno……….., es Carles Ferrer, respondo muy tímidamente.
OK, adelante, puede pasar, ¡que tenga buen día!.
Lo mismo señor, ¡gracias!.
Mi destino estaba por llegar, avanzo por la acera hacia delante atravesando anteriormente una enorme portilla metálica y varios metros justo de frente encuentro a un señor vestido con buzo amarillo, es el momento idóneo para preguntar por el señor Iker alias “Macafi” o mejor por el pabellón C – 8.
¡Buenos días señor!.
¡Buenos días chico!
¿Me podría decir por donde puedo encontrar el pabellón C – 8?.
A su derecha, justo a su lado.
En ese mismo instante, me decidí a preguntar por el señor Iker, quien sabe, por casualidad podría ser el mismo tipo ya que el pabellón estaba a nuestros costados.
¿Conoce a un tal Iker?
¿De alias “Macafi”?
¡Si, eso es!.
La casualidad se hizo aparecer.
Soy yo, ¿que querías?, responde muy sonriente Iker.
Me temo que yo soy Carles y tú me tendrías que comentar mi trabajo.
Si es así, en efecto, te comento.
Iker, saca un papel de una corta carpeta azul que tenia bajo hombros y junto a un bolígrafo, me los da ambos y tras cogerlos con ambas manos, me comenta la tarea a realizar.
Esta bien, ¿ves en esa hoja los horarios de 13:00 horas a 15:00 horas y los de 16:00 horas a 18:00 horas?, pues bien, en esos horarios deberás vigilar el pabellón A – 2, esta al principio, en la entrada al polígono, justo a la derecha. En la misma hoja y al lado de las franjas horarias, me deberás poner el número perfecto de personas que hayan efectuado trabajos o entradas al mismo durante esas horas, de no haber nadie, no pongas nada, así de simple.
¿así de sencillo?.
Eso parece, pero nunca puedes mantenerte a pocos metros de el pabellón indicado, es mas, para no levantar sospechas, deberás menearte y buscar distintas posiciones de vigilancia, también en la parte posterior de esa hoja podrás comprobar el mapa exacto de la zona donde estamos, también podrás observar unos puntos en rojo, son distintas posiciones de vigilancia recomendadas, el resto lo pones tu, otra cosa, el tipo de la cabina no es tonto pero tu puedes ser mas listo y hábil que él, ándate listo y no armes problemas.
OK Iker, ¡eso es pan comido!.
Eso espero si no te cuelgan tío. En caso de movida irán a por ti, no nosotros si no la poli, así que si te pescan ya puedes perder el culo y salir como puedas de aquí, si fueses listo en caso de problemas, utilizarías las alcantarillas, yo lo haría.
Y si escaparía………..
No te digo nada, entonces no seria nada bueno, ni el decírtelo. Te ajustarían cuentas, un precio al respecto, un dedo por ejemplo.
Una vez haber terminado el discurso, Iker se saca de su chaqueta una pistola y me la ofrece con su mano derecha.
¡Toma chico!, no la utilices nunca excepto si algún idiota te jode el trabajo y lo hecha todo a perder.
¿Matar?, ¡eso no lo haría nunca!.
Tú mismo, pero tú sabes lo que te juegas, en fin….
Seguidamente mete de nuevo su mano a otro bolsillo de su chaqueta y con su mano izquierda me ofrece un walkie talkie negro bastante sotisficado.
¿Y esto?, le pregunte dudoso a Iker.
Eso por si hay problemillas en tu cabeza.
¿Dudas?
Eso es, y en fin, no hay más que dar ni decir, eso es todo.
Pues muchas gracias y hasta otra.
No me las des, es tu trabajo, ¡hasta luego Carles, suerte!.
Tras la conversación llego el trabajo, mi primer punto de observación lo tome en el mismo almacén que tenia al lado, es decir, en el C – 8. Era el punto más cercano para empezar según el mapa.
En el sucio almacén ya mencionado, entre sin muchos problemas, ya que al estar este completamente desierto y con sus grandes portones de entrada destrozadísimos, no tuve dificultad para introducirme en el. Desde este mismo almacén y por sus pequeñas y cuadradas ventanas situadas justo al lado de los portones de entrada, pude observar a lo lejos y sin complicaciones alguna mi objetivo de vigilancia durante el primer horario marcado, los resultados fueron asombrosos, ni personas ni vehículo alguno rodearon el almacén indicado y mucho menos penetraron en él. En cuanto al guarda de seguridad, ese tipo se pasaba todo el rato durmiendo, un desastre de vigilante aunque para mi una facilidad más, ya que ni me tuve que menear del sitio en todo el rato.
En el segundo periodo de vigilancia, decidí cambiarme de sitio, así que regresando un poco hacia la salida y caminando por estrechas y suicísimas callejuelas industriales, logre acercarme al almacén A – 3, justo en frente de mi objetivo. Una vez situado en la parte trasera de dicho almacén, pude encontrar una escalerilla metálica con la cual pude subir hasta el tejadillo del mismo y una vez allí poder esconderme en las máquinas extractoras del aire acondicionado.
Allí entre dos grandes cajones metálicos, pude alojarme semi sentado para seguir vigilando en lo que me quedaba de día y trabajo. Los resultados idénticos a los anteriores, sin problema alguno y todo desierto.
El primer trabajito encomendado lo tuve que efectuar por varios días y sin días de descanso, dos semanas exactamente duro el trabajito. Tras esas dos semanitas tuve cuatro días para descansar.
Al día siguiente, el trabajo cambio por otro algo mas complicado. Tras citarme a pocos metros de casa en un jardín algo abandonado, el cochecito deportivo hizo presencia como de costumbre, esta vez algo más temprano, sobre las 07:00 horas de la mañana. Entre en el deportivo negro y esta vez la cosa se ponía mas seria, de camino al nuevo trabajito, nuestro segundo padre Rob, tuvo una gran charla conmigo.
¡Carfe hoy te vas a mear!, llego el gran momento, la entrega.
¿Eh?, respondí yo algo temeroso.
Si chico, no todo iba a ser como sueles decir tú, pan comido.
¿En que consiste?
Te comento, has estado dos semanitas vigilando al igual que otros compañeros hicieron en otros turnos, pues bien, al haber buenos resultados de vigilancia, nos vemos obligados a intervenir, es decir, un importante cargamento nos espera.
¿Cargamento?
Si, saquearemos un trailer lleno de material explosivo que justo hoy estacionara en el A – 2. Si nada falla, saldrá todo redondo, eso si, en veinte minutos ya nos podemos poner las pilas Carfe, si el camionzote se va, todo será un desastre y tendremos que volver a esperar, me temo que no me gustan las esperas, ¿me explico?.
¡Si, si, si!, respondo muy nervioso al señor Rob.
¿Y abra vigilancia policial?
La habrá, es realmente lo que mas me excita.
Y de ser así………..
¡Tu tranquilo amigo!, antes de llegar a dicho lugar te vamos a vestir de currante, bueno, como tu a dos más, el resto, lo harán otros tres compañeros que ya tienen su camión en el A – 3 preparado para el traspaso y la posterior salida de la zona industrial. Otra cosa, no te olvides de volver con los últimos sino serás carnaza para la poli y de esa no se sale.
Me pregunto yo……..
Dispara que luego no quiero problemas.
¿No levantaremos sospechas en el traspaso?.
¡Muy buena pregunta!. No, para nada, hemos confundido un poco a la poli desde la oficina, ya sabes, trapicheos comunicativos entre la empresa a saquear y las fuentes de seguridad. Internet lo hace todo chico. En cuanto al A – 3, estará desierto, los obreros volverán en media hora, el camión aguardara allí en solitario por un tiempo, su conductor dejara el puesto por bastante más tiempo.
¡Me imagino!
Como bien dijo el señor Rob, antes de llegar al polígono industrial, nos apeamos en una gasolinera a las afueras de la ciudad, una vez allí y rodeados por inmensos campos de cultivo, salgo de coche acompañado por el extrañado hombre enano Pedro. Tras de mi, me acompaña guardándome las espaldas y con pistola en mano, el señor Rob, en el coche se queda esperando el conductor, un tipo barbudo y calvo de camisa azul y pantalones tejanos azules también.
Caminamos cruzando las calzadas de la estación de servicio y nos vamos Pedro y yo a los baños de la misma, quedándose Rob en la misma puerta de espera. Una vez situados en el pasillo de los servicios, Pedro se queda de espera dentro de los mismos mientras me indica la dirección a seguir para entrar en el baño de caballeros, una vez abierta la puerta del baño de caballeros, lo que me encuentro allí me sorprende, una apuesta mujer de cabellos rubios y trajeada de bata blanca, me espera sentada en un pequeño banco de madera con una bolsa de deporte sobre el suelo, a mi entender, era la mujer que después me iba a vestir de obrero para el trabajo encomendado por la mafia.
En efecto, al entrar al baño y sin mediar palabra por parte de ambos, la mujer me viste de obrero en pocos segundos, incorporándome un buzo azul oscuro y colocándome en la cabeza un casco de protección amarillo.
Momentos después salí del baño y de los servicios y junto a Pedro y Rob fui hasta el deportivo de nuevo, para emprender la marcha hacia el trabajo del día.
Tras emprender muy aceleradamente la marcha, Rob me comento algo más acerca del trabajo que me esperaba.
Bien chico, antes de que lleguemos, una cosa muy importante he de decirte.
¡Usted manda Rob!
Nosotros te dejaremos a un kilómetro más o menos del polígono, es decir, en el desvío de esta carretera, un poco más adelante. Nosotros nos vamos, luego nos vemos todos en Sabadell.
¿En Sabadell?
Si, tú tranquilo, allí ya sabrás más.
Es decir que camino yo solito hasta las mismas puertas del polígono, ¿no?.
¡Eso es chico!. Hasta las puertas y luego directo hasta el pabellón A – 2. ¿sabrás llegar?.
¡Por supuesto!.
Bien, una vez allí, ve a su puerta trasera, ábrela sigilosamente, justo en frente darás con el frontal del pabellón A – 3, justo en el y tras pasar una calle, encontraras el camión mencionado, puesto que los portones andarán abiertos. En el momento en que abras la puerta, tus otros compañeros saldrán detrás de ti a lo mismo, a cargar nuestro camión, así que rápidos y con buena letra. Por cierto, la puerta trasera del A – 2, ábrela a las 08:35 horas, ni un minuto mas ni uno menos, ¿OK?.
OK.
Si por lo que fuese, que lo dudo, se armase una muy buena con alguien, prohibido usar pipas, ¿queda entendido?.
OK
En caso de problemas, prefiero no levantar sospechas aunque tenga que irme de vacío. Eso si, abría muchas explicaciones que dar y alguno lo tendría que pagar. Bueno, estamos llegando, eso es todo, así que muy atento y suerte chico, tu puedes, otra cosa, conoce compañeros si puedes, te pueden ser de gran ayuda. Bueno chico, ¡chao!.
¡Adiós señor Rob!.
El Ferrari me deja justo a pocos metros antes del desvío hacia el polígono, situado en el arcén arbolado de la carretera general por la que anduvimos circulando hasta entonces. En ese momento voy caminando hacia el desvío cuando un fuerte estruendo hace que el bólido que me trajo, salga disparado carretera adelante hasta perderse de mi vista en pocos segundos. Eran las 08:00 horas y tenia media hora más o menos para llegar hasta el polígono, así que tengo que darme prisa y salgo a paso ligero por todo el arcén de la carretera que conduce hasta el polígono. Son las 08:17 horas, estoy justo en frente de los portones de entrada al polígono industrial y esta vez algo me sorprende, el guarda de la entrada no viene a comentarme nada como días anteriores lo hizo. Sin ninguna complicación consigo, llegar pocos minutos después hasta el pabellón A – 2 y adentrarme en él, estando este con sus dos grandes portones semiabiertos. Una vez entro, decenas de personas en grupo con mi mismo uniforme, hacen sus charlas cotidianas entre ellos, mientras alguno que otro se me queda mirando, sin duda eran mis compañeros de faena. Me acerco a la multitud con un corto saludo.
¡Buenos días!.
¡Buenos días!, me contestan en masa los compañeros.
Tras el saludo, me giro y en pocos pasos, avanzo hacia la puerta de la parte trasera del pabellón en el que estaba para comprobarlo todo muy bien. Justo a mi lado izquierdo, un enorme camión se encuentra estacionado con su puerta trasera abierta, sin duda alguna era el camión para introducir la carga robada. El conductor del camión, un tipo de melena y muy gordo vestido como todos nosotros, me saluda con gestos desde su puesto de conducción.
Pasados diez minutos dando vueltas por todo el pabellón, decido sentarme hasta la hora de la acción en un pequeño banco metálico situado justo al lado derecho del mismo. Me siento y en un abrir y cerrar de ojos se me acerca una compañera de faena, esa chica era perfecta, era rubia de larga melena, con ojos azules y unos labios perfectos, era una chica joven y muy guapa.
¡Hola!, me saluda la apuesta jovencita con voz muy suave y sensual.
¡Ah, hola, hola!, respondo yo muy entusiasmado y algo cortado.
Seguidamente la joven se sienta justo a mi lado y empezamos a conversar un pequeño rato.
¿Cómo te llamas?
Carles, pero si lo prefieres Carfe, es mi más famoso mote.
Ah, bonito mote Carfe.
Si, bueno………..
Yo me llamo Lady.
OK.
¿Eres nuevo verdad?.
Si, vaya, llevo dos semanas y algo más.
Yo también, je, je, responde con una gran sonrisa la apuesta jovencita.
Vivo en Granollers, ¿tu?.
Yo en Gaba.
¡Ah!, menudo trabajito el que nos espera.
Si, menudo trabajo.
¿Tienes miedo?
No, respeto.
¡Como yo tío!, un respeto que no veas.
¿A ti te gusta esto?.
¿La mafia?.
Si, la mafia esta.
No me hace mucho chiste pero es lo que hay, me responde susurrándome al oído la joven Lady.
Te comprendo Lady, a mi me pasa igual.
Estamos en una rica mierda, ¿verdad?.
Si, me temo que si. Me temo que es la hora de trabajar, ocupa tu puesto Lady, creo que os tengo que abrir la puerta y empezar a cargar.
Si, ya me voy, encantada de conocerte Carfe, mas tarde nos vemos.
OK Lady, lo mismo digo, hasta luego entonces.
Otra cosa Carfe, ¡eres guapísimo!.
Tu también Lady, en serio, ¡chao!.
¡Chao!.
Al parecer había ligado sin querer.
Tras la conversación me toca abrir la puertecilla trasera, así que me levanto del banco para abrirla mientras Lady se va a pocos metros junto cerca de mí con los demás compañeros.
Son las 08:35 horas y comienzo a abrir la chirriosa puerta ya mencionada.
Con la puerta ya abierta, comienzo a caminar atravesando la corta calle que separaba al pabellón propio del conyugo a saquear. Llego hasta los mismos portones del A – 3 y una vez allí me adentro con sigilo, de repente mis otros compañeros empiezan a salir en hilera del A – 2 con el mismo recorrido que el mió y muy sigilosamente.
Una vez dentro de dicho pabellón, lo único que contemplo es al camión que debemos e saquear, con sus dos grandes puertas traseras abiertas y al lado de estas una Fendwich dispuesta a ser manejada de inmediato.
Todo el lugar permanece desierto ante mi vista hasta que empiezan a entrar los compañeros del sucio trabajo. Una vez estando todos dentro hasta la propia Lady, comenzamos a avanzar hasta el camión indicado para saquearlo. Sin mediar palabra alguna voy directo a la Fendwich para utilizarla y servir de gran ayuda para el propio desalojo del camión, estando este todo lleno de cajas de cartón bien selladas con cintas metálicas.
Una vez haber tomado el vehículo elevador, dos de los numerosos compañeros comienzan a subir a la cabina de carga del camión, mientras que el resto bordean al mismo en su parte lateral preparados para el transporte de la carga y su posterior traspaso al otro pabellón.
Comienza el trabajo y voy con la elevadora hasta la boca de entrada trasera del mismo, los compañeros de dentro de la cabina de carga, comienzan a desplazar los palieres de apoyo de carga junto a la misma sujeto todo ello. Para empujar los palieres y desplazarlos suavemente hasta la plataforma elevadora de la Fendwich, los dos compañeros emplean un gato hidráulico, para facilitarles el esfuerzo.
Acabo de bajar un cargamento, tras dejar la carga en el suelo y cerca de donde se ejecutaba la descarga del camión, un compañero corta las cuerdas de sujeción de la carga mientras que otros después, comienzan a coger caja por caja y en hilera uno a uno van desapareciendo por los portones e entrada rumbo hacia el pabellón A – 2. El mismo encargado de romper las cuerdas es el mismo que va retirando los palieres y las cuerdas después.
Han pasado ya veinte minutos y la única carga que queda en el pabellón A – 3 es la de los palieres y las cuerdas de sujeción e cargas de los mismos. El camión ha sido saqueado por completo.
Los compañeros de descarga de dentro de la cabina de carga del camión, salen disparados, corriendo hacia el pabellón A – 2 y tras ellos yo, a mi lado Lady me acompaña.
Tras haber atravesado los portones del pabellón A – 3 y haber cruzado la calle que separa el mismo del A – 2, algo nos sorprende a Lady y a mi, el último compañero e los mencionados anteriormente se despista y nos cierra la pequeña puerta trasera del A – 2 dejándonos aislados del resto por completo.
Lady muy apresurada y nerviosa intenta abrir la puertecilla trasera de susodicho pabellón, al ver que esta no abría rápidamente voy a ayudarla tirando de ella con gran fuerza en vano, puesto que ni los dos juntos conseguimos abrir la misma, al parecer se debió de atrancar o algo parecido. Tras varios y rápidos intentos en vano por abrir la puerta, Lady y yo comenzamos a oír el motor del camión al que deberíamos haber subido para huir. El camión por subir a arrancado y solo nos queda una opción, salir corriendo por una callejuela lateral hasta la parte delantera del pabellón A – 2.
Salimos corriendo sin pensárnoslo dos veces muy nerviosos e impacientes hacia la parte delantera del A 2. Acabamos de llegar a la parte delantera del pabellón ya dicho cuando nuestros sudorientos rostros ven como el camión sale camino adelante a todo gas dejándonos tirados por completo, nos quedamos completamente perplejos.
Lady me mira fijamente y se abraza a mí llorando fuertemente. Tras haber consolado a la joven, ella y yo comenzamos a planear la salida de la zona industrial, puesto que nuestro próximo futuro estaba en serio peligro.
Y ahora…………, ¡que hacemos!.
¿Tranquila Lady!, buscaremos una salida cuanto antes, no temas.
¡Pero como no voy a temer Carfe!. Ahora irán a por nosotros y si salimos de esta………¿Qué pasara?
Me temo que nada bueno, aunque el verdadero capullo liante de todo esto se salvará.
¡Ya lo creo!.
¡Ese capullo de Joan!
¿Joan?
Si, me intenta tirar los tejos siempre, ¡pero es un imvécil!.
De eso no dudo. Bueno, y, ¿a donde vamos ahora?.
De momento metámonos dentro y cerremos los portones, la poli se despistara un ratillo, lo justo para planear algo rápido.
Tras esas dulces palabras de Lady, ella y yo nos metemos dentro del pabellón de nuevo, y ya dentro de el desierto lugar, oímos unos silbidos muy fuertes de pitos que vienen de fuera del pabellón. Los fuertes sonidos van recorriendo todas las calles industriales del polígono, al parecer, la alarma señalada es la de la seguridad del lugar. Tras dos minutos de fuertes pitidos y voces que decían; ¡Alerta, alerta, robo en la zona!, una gran sirena ambienta de tensión a todo el polígono industrial.
Lady y yo comenzamos a diseñar un plan de fuga urgentemente puesto que los guardas de vigilancia no tardarían mucho en localizarnos dentro del pabellón.
En medio de estruendas sirenas de alerta, Lady y yo comenzamos a charlar sobre el plan.
En primer lugar……….., ¿una alcantarilla cercana?, pregunto a Lady muy nervioso.
Si, hay una justo a la salida de este mismo pabellón, pero claro…………
¡Comprendo!, entonces, ¿Cómo hacemos?.
¡Haciéndolo!.
¿Te volviste loca?.
No, para nada, no hay mas salidas, si lo hacemos rápido, huiremos rápido, eso si, tiene que ser ya, luego seria demasiado tarde, no tardaran en llegar refuerzos a esta zona, ¿comprendes?.
Al final vas a tener razón, si permanecemos aquí no hacemos mas que complicarnos más aún la salida y si salimos buscando pabellones por donde escondernos, perderíamos mucho el tiempo y seria imposible el poder salir de este sucio lugar.
Una cosa Carfe…….
¡Dime!
Entramos en las alcantarillas, y luego………..
Tranquila, te entiendo Lady. Es fácil, en las cloacas, deberíamos tomar la dirección hacia delante, en caso de toparnos por un conducto transversal, buscaremos la primera salida de derechas, si me sigues el concepto comprobaras que siempre avanzaremos adelante. Una última cosa, al meternos, siempre tirar hacia delante, dirección las portillas del polígono.
Y si bajamos de espaldas……….., ¿menudo lío, no?.
Para nada, luego una vez abajo de la misma, te giras y en fin, lo dicho.
Es verdad, ¡que tonta!.
Tú déjame a mí, todo saldrá bien.
OK.
Otra cosa, una vez haber entrado a las cloacas no esperes olor a flores y menos de un polígono tan guarrete como este. Bien, a la hora de fugarnos, ni un paso atrás, con decisión y eso si, rapidez.
Y yo te digo Carfe………., ¿la oscuridad?.
¡Cierto!, vaya, no había caído en ello. Espero que tengas un mechero, ¿lo tienes?.
No fumo y no tengo.
¡Maldita sea!.
¿Toca ir a ciegas verdad?.
Me temo que si, nos podremos guiar por los haces de luz provenientes de otras alcantarillas, es la única guía.
¡Vaya faena!, espero que abunden las alcantarillas.
Bueno Lady, vayamos hasta los portones y preparémonos, tenemos que ser muy ágiles.
Sin mediar mas palabras, Lady y yo avanzamos sigilosamente hacia los portones de entrada al pabellón donde estábamos escondidos. Una vez allí, el resto seria semiabrirlos y vigilar un poco a los lados, la alcantarilla se encontraba justo a nuestros pies.


 
 
 
Mapa Web
Relatos de terror | Relatos eróticos | Grandes Biografías | Relatos de humor | Poemas Poesias | Varios |

Puedes colaborar con la página enviando tus relatos cortos.. Aquí
Si algún enlace no funciona, quieres intercambio de enlaces, publicitarte en la pagina o crees que algún contenido vulnera propiedad intelectual o copyright informanoslo
© 2006 WebRelatos.com sobre el material original.